Las Velas y la Muerte

Las Velas han sido por mucho tiempo un instrumento de contacto con la muerte y los difuntos.

Habitualmente se colocaban alrededor del cadáver para que su alma ascendiera. Durante el reinado de Enrique III, era costumbre encender dos velas sobre el difunto, una en la cabeza y otra en los pies.

Encender una vela en la memoria de un difunto, o por el aniversario de su muerte, era y es tambien una práctica muy extendida.

Las Velas también ayudan a que el alma del difunto ascienda, aunque es posible que permanezca unos siete días cerca de su cuerpo.