Adivinación con Velas

La adivinación a través de las velas es un arte muy antiguo. Se le llama licnomacia, del latín lychmus, que quiere decir luz o lámpara.

Mediante la adivinación con las velas, los presagios son muy simples, y están basados en la manera en que arde la llama de las velas.

He aquí algunas interpretaciones sobre el modo en que arden las llamas de las velas:

  • Una llama que se mueve, sin que la causa de ello sean corrientes de aire o de viento, anuncia el cambio de una situación.
  • Una vela que tiene la llama azul o poco brillante, indica que en la casa o en el vecindario hay un fantasma o espíritu.
  • Si una mecha de vela rompe o aflige la llama, anuncia un fallecimiento en la casa.
  • Una vela que produce chispas en el aire, significa que la persona sentada delante nuestro o quien este mas cerca de la vela, recibira noticias. Tambien anuncia decepciones antes de lograr el objetivo del ritual practicado.
  • Si la llama de una vela se eleva o crepita, un espíritu que viene a comunicar un mensaje esta presente. Lo dificil es descifrar el mensaje.
  • Una llama alargada o inclinada indica un peligro.
  • Una llama rojiza en la extremidad de la mecha revela una mejora en lo que se refiere al éxito o la suerte. Si disminuye en intensidad o desaparece, el éxito o la suerte durará poco en el tiempo. Por eso si nuestro Ritual con Velas, tiene una llama alargada todo el tiempo, se dice que el efecto de la magia durara en el tiempo.
  • Si la llama serpentea, cabe poner atención a las intrusiones de curiosos y de traidores.
  • Una llama débil presagia una decepción en un futuro próximo.
  • Una llama que se apaga abruptamente, indica una pérdida o que el trabajo realizado no se puede manifestar.
  • Una llama que arde muy suavemente o con debilidad recomienda renunciar a un proyecto que no saldrá bien, que no se ve con claridad que vaya a funcionar.
  • Si la vela emite un sonido seco, como el de los petardos, es que alguien del otro lado viene a vernos para entregar un mensaje.

Puedes realizar el siguiente ejercicio.

Pon tres velas en triangulo, enciendelas con cerillas, siempre cerillas. Si una de ellas desprende una llama más alargada y resplandeciente que las otras, la buena fortuna está a la vista; mientras que si las tres desprenden una luz especialmente brillante, se trata del mejor de las predicciones, de la «bendicion de la luz».