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Invisibilidad y Protección contra todo Mal

Este hechizo te va a dar una fuerte protección de las personas o cosas que te hagan atraer el mal.

OBJETOS NECESARIOS

– Un cristal claro, transparente como el cuarzo, la calcita o la fluorita.

– Una piedra roja, una piedra azul, una piedra verde y una piedra amarilla.

– Un cuenco o jarra de agua (un recipiente con el interior oscuro funcionará mejor).

Pon el cuenco con agua en una mesa o altar. Coge la piedra roja (que representa el elemento fuego) manteniéndola en contacto con tu plexo solar, que es tu propio centro de energía, mientras repites tres veces las siguientes palabras mágicas:

“Piedra de fuego convierte en ceniza el mal que me rodee”

Después pon la piedra junto al cuenco y di:

“Protégeme de todo mal”

Coge la piedra azul (que representa el elemento agua) manteniéndola en contacto con la zona inferior a tu ombligo, que es tu propio centro de agua, mientras repites tres veces las siguientes palabras mágicas:

“Piedra de agua, funde, disuelve, dispersa la enfermedad que me aceche”

Deja la piedra junto al cuenco en el lado opuesto al de la piedra de fuego mientras dices:

“Protégeme de todo mal”

A continuación coge la piedra verde (que representa el elemento de aire), manteniendola la piedra en el medio pecho, en la zona del corazón, mientras repites tres veces las siguientes palabras mágicas:

“Piedra  de aire dispersa como hojas los malos pensamientos e intenciones”

Deja la piedra a la izquierda de la piedra de fuego junto al cuenco y di:

“Protégeme de todo mal”

Por ultimo coge la piedra amarilla (que representa el elemento de tierra), sostenla sobre la base de la espina dorsal y repite tres veces las siguientes palabras mágicas:

“Piedra de Tierra, acógeme rápido y escóndeme, ningún enemigo me encontrará”

Pon la piedra junto al cuenco en el lado opuesto a la piedra verde y di:

“Protégeme de todo mal”

Una vez hecho esto, coge en tus manos la piedra clara y repite las siguientes palabras mágicas:

“Soy incontenible como el fuego, soy invisible como el aire, soy imparable como el agua que fluye entre los obstáculos, soy sólido como la tierra”

Repite las palabras “Tan claro como el cristal” varias veces mientras imaginas que tu propio ser, de dentro hacia fuera, ha adquirido la misma transparencia y brillo que la piedra. Con esta imagen en tu mente, coloca con cuidado la piedra en el cuenco.

Observa cómo se desdibujan sus contornos y es difícil verla.

Para recordarte a ti misma el estado en el que quieres permanecer, puedes  en cualquier momento repetir las palabras “Tan claro como el cristal” y recordar la piedra desapareciendo en el agua.

Para acabar con este hechizo de protección, da las gracias a todos lo elementos, de uno en uno y recoge las piedras.

Que la Sabiduría del Tarot, Ilumine tu Destino!

 

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